Una de las grandes revelaciones del flamenco en Cataluña que destaca por su creatividad. Ha formado parte de los grupos Cambalache y Cómplices, liderados por el guitarrista Chicuelo. Salaíto, único en sus tesituras, provistas de un tono sobrenatural, modula el cante como nadie. “Todo el cante es ya cante viejo. Por la garganta de Salaíto se despeñaba la otra noche el Camarón hecho un gitanillo rubio y tirando de la recua de los siglos.[...] Salaíto abre la boca y se hace un silencio de plomo en la sala. Hasta el más golfo se vuelve respetuoso y no se atreve a decir este ole es mío. Pero el silencio no lo pone del todo el personal, lo ha traído el cantaor sobre sus hombros de gigante taciturno. Salaíto nunca habla. Ni cuando está en las tablas, ni con los pies en la tierra. Solo da la mano y sonríe. Y mira todo el rato para defenderse con los rayos gamma de su mirada asustada. Cada vez que ha ido una gran estrella a escuchar a Salaíto ha salido muda de miedo. Y cuando el cantaor ha actuado en Madrid, el garito se ha llenado de profesionales que sacaban el teléfono para grabarle.” Javier Pérez Andújar







